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Showing posts from December, 2019

decidí quedarme 26/03/2019

En el colectivo veía por la ventana los kilómetros que me alejaban de Argentina por primera vez en años y me acercaban a Venezuela.  Fue un viaje de menos de diez horas.  Cuando llegue a Santa Cruz de la Sierra me dieron ganas de no irme de allí sin conocerla, me había ahorrado días enteros de viaje por Argentina, estaba en Bolivia y no tenia pensado irme sin comer algo o caminar por la ciudad, tenía prisa en llegar a Venezuela pero podía al menos descansar en cada lugar y su vez conocerlo tipo relámpago.  Estuve buscando primero la empresa de colectivo que me iba a llevar a mi próximo destino, Santa Cruz tiene una terminal de colectivos enorme con muchas boleterías de cientos de empresas y miles de personas, vendedores de boletos por todos lados, San Matías era el nombre del próximo lugar, un pueblo casi en la frontera brasilera. Por un lado van al centro y al oeste de Bolivia y por el otro lado van al norte y al este boliviano. Mi destino no era muy concurrido, eran cre...

Yacuiba 25/03/2015

En la terminal conocí  a un argentino que tenia mas de dos años en Bolivia vendiendo artesanías, le convide un cigarrillo y nos pusimos a charlar. Todavía  no sabia el precio de las cosas o cuanto me iba a costar cruzar Bolivia,  le pregunté al argentino sobre cuanto podía costar un hotel o un lugar donde comer y cuanto valían los pasajes.  Veinticinco bolivianos pague por una noche en un hotel frente de la terminal, al otro día temprano me levante y no recuerdo como conseguí un colectivo que saliera a las 10 de la mañana para Santa Cruz de la Sierra.  Antes de salir busque un puesto de comida para desayunar, solo vendían “ pasteles y api ” pedí dos pasteles que eran una especie de empanada frita gigante rellena de queso, más masa que relleno, nada mejor para mi que desayunar algo frito y de harina; para tomar no quise probar lo que era el api, una bebida morada y espesa, le pregunte si no vendía nada frío, “ frío está ” dijo la señora al entregarme la comida, s...

Primera vez en Bolivia 25/03/2015

Cuando crucé el puente, luego que me sellaran el pasaporte en migraciones y me dieran los permisos necesarios para entrar en Bolivia, sentí electricidad en los dientes por la paranoia que caracteriza mi idiosincrasia, estaba en otro país, con sus formas y sus diferencias; eran pasadas las ocho de la noche, pero aún la calle tenia vida.  El Pocitos boliviano es la entrada a una ciudad llamada Yacuiba, caminé por una sola calle creo que la principal con tiendas alrededor como una especie de mercado al aire libre con ropa, zapatos, abrigos, comidas, cambio de moneda, celulares, cosas electrónicas, juguetes…  Yo observaba todo como un niño, nunca antes había estado por Bolivia.  Allí cambie algo de dinero argentino que llevaba, por quinientos pesos me dieron casi trescientos pesos bolivianos, eran mas de diez kilómetros hasta Yacuiba, donde estaba la terminal de autobuses y pensaba hacerlo caminando pero al comprar un cigarrillo suelto en un negocio que era casi el ultim...

Tartagal 25/03/2015

Una vez en Tartagal, busqué un lugar donde comunicarme, no estuve mucho tiempo, regrese por donde vine, comí unas empanadas frente de la terminal y no estoy seguro como fui hasta el pueblo fronterizo con dos nombres Pocitos/ Salvador Mazza, en colectivo supongo, en un viaje corto de menos de una hora, pero sé que llegue de noche, y me puse a caminar en busca de la frontera, pensando que la avenida principal me llevaba hasta allí y yo solo tenía que seguir hasta el final, creo que me debí bajar del colectivo después de la calle que baja hasta la frontera.  Después de caminar por lo menos una hora y no encontrar ninguna salida, le pregunte a una persona que estaba frente a su casa y el señor me dijo que estaba bastante lejos y me ofreció pedir un taxi.  Esa caminata me hizo perder mucho tiempo, pero me hizo reflexionar sobre la cantidad de gente me ha ayudado en el camino, a donde sea que vayan mis recuerdos siempre hay alguien ahí dándome una mano, ayudándome con algo y tal vez...

Una mala idea 25/03/2015

La primera vez que volví a Venezuela, tenía más de tres años sin regresar, casi cuatro. Aquella vez que salí de Metán no fue en colectivo, sino a dedo desde la ruta 9/34, tampoco pensaba en llegar hasta Tartagal sino mi plan era llegar hasta San Pedro de Jujuy.  El señor que me llevó me convenció que fuera hasta Tartagal, según él ir por la Quiaca hasta Santa Cruz de la Sierra era una mala idea. Me explicó que por ese camino yo subía al altiplano y luego lo tenía que bajar para llegar a Santa Cruz que estaba en la selva e iba a ser un viaje más largo.  Esta lógica tan fácil con la que recuerdo por lo menos dos horas de conversación, no me terminaba de convencer, honestamente lo que me convenció fue el mapa, San Pedro estaba más abajo que Tartagal, si lo pienso usando los criterios de las latitudes juntados a las ganas de querer ir en cada viaje lo más al norte del continente.  Bajarme en San Pedro también tenía una desventaja, el auto no pasaba por esa ciudad, me dejaba a...

espera 07/12/2019

Mi colectivo salía bien temprano, la resaca ya comenzaba afectarme y aun me quedaban diez cuadras o un poco más para llegar la terminal de pasajeros desde mi casa. Ya tenía el pasaje comprado desde el día anterior, duermo arriba del colectivo pensé, y en la caminata me comenzaba a arrepentir de haberme juntado con amigos, justo la noche antes de salir de viaje hasta Venezuela. Era una mañana de diciembre, no estaba tan fría y como todo verano, casi ya era de día. Las calles estaban vacías excepto por algunos que volvían de fiesta. Metan era una pequeña ciudad de Argentina con la tranquilidad necesaria para sentir pertenencia por un lugar.  Mis manos sostenían mi cabeza y el colectivo no llegaba, pasó la hora de salida y pasaron varias horas más y nada que se aparecía. “Viene con retraso” me dijeron en la boletería.  Tome unos mates bien amargos y compre un par de cigarrillos sueltos que fume compulsivamente.  Esto de tener que esperar varias horas por un colectivo retrasa...

Salida 7/12/2019

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No había dormido nada y todavía el licor giraba en mi cabeza, mis cosas estaban guardadas, excepto aquellas que aún tenía que utilizar. Ya tenía todo planeado, había gastado muchas horas escribiendo en un cuaderno, nombres de ciudades, fechas, precios y horarios. Se había vuelto una costumbre un poco pesada pero buena para calmar mi ansiedad antes del viaje.  Sentado en la cama, observaba mi pieza buscando algo que podía estar olvidando. Esa ruta ya la conocía por eso trataba de recordar algunas cosas en voz alta: llegar en menos de diez días es imposible… solo el tramo por barco es de casi una semana… tres ciudades de Bolivia, cinco ciudades de Brasil… Un día hasta Caracas desde Santa Elena.  Repetía una retahíla de palabras sin sentido, tratando de calmar los nervios saltadores escondidos en las entrañas.  Me puse la mochila y pinté mi cara con la mejor mirada que pude encontrar. Se asomaron visiones congeladas en alguna neurona resistente al olvido. El peso en mi espal...